Secado de la marihuana
Secar la marihuana es un paso clave después de la cosecha para que el sabor, el efecto y la conservación se mantengan bien. Las flores se cuelgan boca abajo o se ponen en redes en un lugar oscuro y bien ventilado.
Lo ideal es tener temperaturas de unos 18–22 °C y una humedad relativa de alrededor del 50–60 %. Después de 7–14 días, los cogollos suelen estar lo bastante secos para el siguiente paso: el curado.
